La seguridad de su hogar comienza en la puerta de la comunidad

Seguramente muchos de ustedes se sentirán identificados con la frase "A ver si cerramos la puñetera puerta de la comunidad ".. Lógico.
Son muchísimas las puertas comunitarias que , bien por su importante tráfico o por falta de mantenimiento adolecen de su cometido: Cerrar la puerta.

Salvo algunos casos en que la "culpable" es la cerradura, casi siempre el motivo tiene su origen en dos de los elementos de cierre:

- El cerradero eléctrico (donde se aloja el resbalón de la cerradura al cerrar la puerta)
- El muelle cierra puertas. (encargado de empujar la puerta hasta el final de su recorrido)

En el primer caso la solución suele ser muy sencilla : Sustituir el elemento. Digo "suele" porque otra de las características comunes de las puertas comunitarias es que los tornillos que soportan el conjunto de cierre suelen estar descabezados o partidos, fruto de intervenciones incorrectas.

En el segundo caso lo primero que habría que hacer es comprobar los defectos de la puerta, corrigiéndolos en la medida de lo posible , que el muelle cierra puertas es el apropiado, su regulación y finalmente su desgaste.  En caso de ser necesario se sustituirá .

Todos sabemos que los amigos de lo ajeno lo tienen fácil con las puertas comunitarias, acaban forzándolas con un simple destornillador o similar , pero no se lo pongamos tan fácil como para dejarles la puerta abierta y convertir un posible robo en hurto.

Existen electrocerraduras que siempre mantienen la puerta cerrada, si bien su coste y condiciones mínimas de la puerta hacen que no siempre sea posible su instalación , Pueden conocerla aquí:

 Los vecinos no cierran la puerta de la comunidad con llave